Cierto respecto/miedo de ir a un club BDSM.

Cierto respecto/miedo de ir a un club BDSM.

Hubo un chico con gustos para la sumisión que consultó de como podía ser que tuviese tanto respeto de ir a un club/bar de BDSM y a cambio no se sintió este reparo ante acudir a una Ama profesional.

Le hablé del “Juez Interior” que todos tenemos.

No es fuera de lo común que da reparo de ir a un club.

Salir a un club es asumir “publicamente” los/las inclinaciones/deseos.

Cuando uno comparte este intimidad con una sola persona todo se queda entre los 2.

 

En un club, uno se encontrará con los demás roles.
Vivimos en una sociedad donde intentan indoctrinar que los hombres y las mujeres tiene ciertos roles.
Simplificado:

Hombre=macho alfa, sino es perdedor,

Mujer=linda seguidora monógama, sino es una mandona o una guarra.

Al tener sentimientos/deseos que no cumplen este exigencia de la sociedad,
puede que se activa lo que se llama: “El juez interior”.

Esto es una voz interna que sermonea de como “deberíamos vivir la vida”.

Todos conocemos este parlochino interior.

 

Normalmente podemos vivir con ello,

pero en situaciones nuevas y donde además hay ejemplos de lo opuesto (y cual están en concordia con lo exigido desde la sociedad) de lo que uno siente, estos auto-juicios pueden llegar a ser MUY molesto y incluso entorpecer nuestro comportamiento.
La voz tomará estas torpezas como “evidencia” de que es cierto que te estas equivocando en lo que sientes.

Son estos pensamientos que pueden hacerte pasar un mal rato,

Tanto antes, durante y a veces incluso después de estar en la situación,

mientras en realidad no pasa (o no pasó) nada malo.

 

¿Cómo superar esta traba?
Aunque puede sonar contra-intuitivo, lo peor que se puede hacer es: oprimirlos.

Te invito a reconocer estos pensamientos,
simplemente observándolos y no engancharse con lo que susurran.

Expresando verbalmente estos pensamientos en una situación tranquila y con una persona de confianza ayuda a quitar la presión que se puede haber montado sobre ellos oprimiéndolos.

 

Volviendo al coaching práctico para alguien quien quiere ir a visitar un club o sitio público:
Hay 2 tipos de personas:

*los lanzados: que se tiran al agua antes de que el parlochino les puede hablar de los “peligros”

y *los a quien les va mejor hacer las cosas “poca a poca”.

Para los últimos, aconsejo ir primero a encuentros informales/informativos donde no usan roles o códigos de atuendo.
Ahí conocerás a mas gente que están en la misma situación. Entablar amistades.
Y en cuanto uno se siente seguro ahí, hacer el paso de ir a un club. (acompañado por este nuevo amigo/amiga?)

También hay clubes que ofrecen eventos donde únicamente son bienvenida gente de cierto rol,
como los eventos de cuerdas, de transformismo, de Femdom, o eventos de Amos.
Puede ser que te sentirás mas a gusto ahí.


 

Ojalá racionalizar el origen del “cierto respecto” te ayudará a vencerlo y podrás vivir el pleno potencial que llevas adentro.